viernes, 6 de mayo de 2011

Anoche mientras dormías.



De pronto la luz entra en la sala, esta sala desierta, acostumbrada al eco de estas paredes y al vacío, este vacío sin sombras. Estoy perdida en este silencio contemplando las nubes pasar por la ventana.
Pienso en tus manos acariciándome y en tu pelo casi rasurado cosquilleándome la nuca, en tu boca paseando mi cuerpo y mi boca.
Anoche mientras dormías te imaginé rodeándome a la luz del sol delante de todos los demás y me gustó el sentimiento, pero desperté.

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